| Tema: Ética | Estilo de vida
¿Está mal que un cristiano observe y siga los eventos deportivos a nivel profesional y universitario?
Algunos cristianos creen que está mal observar y apoyar los eventos
deportivos a nivel profesional. Argumentan que muchos fanáticos
de los deportes están obsesionados. Algunos también creen
que está mal que los atletas cristianos conduzcan en una carrera
de autos, o que jueguen un partido de fútbol o de baloncesto en
día domingo. A otros les preocupa que el deporte alienta el hábito
destructivo de apostar. Los cristianos cometen un error al desvincularse del deporte porque algunos lo hayan corrompido o hayan hecho un mal uso de él. Al igual que muchas otras cosas, el deporte puede usarse tanto para propósitos piadosos como impíos. Por ejemplo, la comida es algo que Dios ha dado para alimentar nuestros
cuerpos y para darnos placer. Desafortunadamente, algunos se exceden
en la comida y la usan de una manera egoísta y autodestructiva.
Sin embargo, como resultado de ello no debemos concluir que comer está completamente
mal. La comida sigue siendo buena y correcta cuando se la utiliza para
propósitos piadosos. La Biblia nunca describe los deportes ni el atletismo como algo inherentemente malo. Por el contrario, Pablo reconoció que hay un lugar legítimo para los deportes al utilizarlos como ilustración para comunicar un propósito espiritual (1 Corintios 9:24-26; 2 Timoteo 2:5). Existe un aspecto honorable en los deportes que no podemos ignorar.
La competencia, la autodisciplina, la devoción, el trabajo de
equipo y la camaradería son sólo algunos de los beneficios.
Lo más importante es que el mundo del deporte puede ofrecer una
vía para compartir a Cristo con los demás. Sería
una gran tragedia si hubiéramos de clausurar esa vía. Muchos hombres y mujeres cristianos pueden hacer uso de un interés personal en los deportes para contactar a un vecino, un familiar o un compañero de trabajo que no sea cristiano, con el propósito más profundo de compartir a Jesús. En tanto que el interés en los deportes no se convierta en una obsesión, disfrutar de éstos es un ejemplo de cultivar un interés auténtico, con una intención más grande en mente. Es un medio de preparar el escenario para compartir el evangelio, una manera de estar en el mundo pero sin ser parte de él. Escrito por: Jeff Olson |