Nuestro Pan Diario

16 de marzo, 2006


Ordene Aquí

Sacrificio verdadero

Lectura: Filipenses 2:17-30

La Biblia En Un Año: Deuteronomio 28-29, Marcos 14:54-72

Porque [Epafrodito] estuvo al borde de la muerte por la obra de Cristo, arriesgando su vida. . . . --Filipenses 2:30.


Los adolescentes me asombran. Muchos de ellos aman la vida con gran pasión y la enfrentan con un optimismo implacable. A veces demuestran la vida cristiana en una forma que los adultos sólo pueden desear imitar.

Eso sucede con Carissa, una adolescente a quien le encanta el fútbol, el baloncesto, los amigos, la familia y Jesús. En el año 2000, a su madre le diagnosticaron cáncer. Carissa sólo tenía 12 años de edad, pero comenzó a ayudar a cuidar a su mamá.

Durante los años siguientes, Carissa muchas veces tuvo que alimentar a su mamá, vestirla y ayudarla a hacer todo lo que no podía hacer por sí misma. "Fue muy difícil aprender --dijo--. ¿Se imagina, madre e hija literalmente cambiando de papeles? De verdad que aprendí a ser una sierva humilde."

A veces, mientras sus amigos salían a divertirse, Carissa estaba ayudando a su papá a cuidar de su mamá. Siguió haciéndolo hasta el verano de 2004, cuando Carissa y su familia dijeron adiós a mamá por última vez. Tal como lo expresa ella, "Dios se la llevó al hogar y la hizo perfecta".

Carissa me recuerda a Epafrodito, quien se ocupó de las necesidades de Pablo con sacrificio (Filipenses 2:25-30). ¡Qué ejemplos de solicitud, amor y compasión! Claro que no todos nosotros podemos dedicar nuestra vida a dar como lo hicieron ellos. Pero su sacrificio nos puede enseñar el valor de servir. --JDB

CUANDO HACES COSAS PEQUEÑAS PARA LOS DEMÁS, HACES GRANDES COSAS PARA JESÚS.

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org