Nuestro Pan Diario

30 de enero, 2006


Ordene Aquí

La biblioteca perdida

Lectura: Isaías 40:6-8

La Biblia En Un Año: Éxodo 23-24, Mateo 20:1-16

Sécase la hierba . . . mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. --Isaías 40:8.


Mis secciones preferidas de la biblioteca local son historia y las revistas. ¿Y las tuyas? Imagínate que un sábado en la mañana te presentas en la biblioteca y encuentras que tus libros preferidos han sido reducidos a una pila de cenizas.

Hace siglos, eso fue lo que sucedió cuando se incendiaron miles de libros en la Biblioteca de Alejandría. Alejandría era el lugar adonde el mundo antiguo conducía sus investigaciones. Luego, un fatídico día del año 47 a.C., Julio César prendió fuego a sus barcos en el puerto de Alejandría para impedir que cayeran en manos del enemigo. El fuego se propagó rápidamente a los muelles y el arsenal naval, destruyendo finalmente 400.000 de los preciados rollos de la biblioteca.

Esa tragedia demuestra lo perecederos que pueden ser los materiales escritos. Esto hace que la preservación de nuestra Biblia sea una maravilla. La Palabra de Dios ha sobrevivido quemas de libros, revueltas, revoluciones, persecuciones y catástrofes. No obstante, los eruditos nos dicen que los manuscritos han sido preservados de manera precisa a través de los milenios en que se han copiado.

Dios inspiró las Escrituras (2 Timoteo 3:16) y ha prometido preservarlas a través de los siglos (Isaías 40:8). La próxima vez que abras tu Biblia, dedica un momento a reflexionar en lo preciada que es, y da gracias a Dios por mantenerla segura para ti. --DF

LOS ÉXITOS DE LIBRERÍA VIENEN Y VAN, PERO LA PALABRA DE DIOS PERMANECE PARA SIEMPRE.

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org