
Lectura: 2 Corintios 11:23-28
La Biblia En Un Año: Éxodo 14-15, Mateo 17
Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado. --2 Timoteo 4:6.
Como hombre de una firmeza inalterable, el apóstol Pablo tenía una aspiración fija. La expresó claramente en su Carta a los Filipenses: "Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte" (1:20).
Sea lo que fuere que Pablo tuviera que sufrir, cualesquiera dificultades tuviera que soportar, estaba decidido a que su vida fuera un medio de exaltar a Jesús. Y sin echarse atrás, se aferró a esa determinación a través del peligro, el dolor y el encarcelamiento, e incluso estuvo dispuesto a ofrecer su cuerpo como sacrificio.
Algunos de nosotros tal vez no podamos ver cómo Jesús podría ser exaltado en nuestro cuerpo. Tal vez pensemos que eso sólo se puede lograr durante épocas de persecución por nuestra fe. Pero no es así.
Nuestras manos pueden exaltar al Señor cuando escribimos cartas de aliento. Nuestros pies pueden exaltarle cuando hacemos diligencias que ayudan a otros. Nuestra voz puede exaltarle cuando damos nuestro testimonio y cantamos alabanzas. Nuestro corazón puede exaltarle cuando expresamos en oración nuestro amor por el Cristo redentor. Nuestros oídos pueden exaltarle cuando escuchamos con gratitud sermones que alaban su gracia.
Si conocemos a Jesús podemos ensalzarlo ante los demás en nuestra vida diaria. --VCG
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|