
Lectura: Salmo 14
La Biblia En Un Año: Génesis 49-50, Mateo 13:31-58
El necio ha dicho en su corazón: No hay Dios. . . . --Salmo 14:1.
¿Y si no tuviéramos fe en Dios y aceptáramos en su lugar la teoría de la evolución que niega a Dios? Supongamos que tenemos una perspectiva atea de la vida. William Provine, biólogo de la Universidad de Cornell, declaró en un debate público que si uno es un darviniano consecuente, se da cuenta de que no hay vida después de la muerte, no hay un fundamento máximo para la ética, no hay un significado máximo para nuestra existencia, no hay libre albedrío. La vida sería vacía.
En lugar de esa creencia sombría, podemos abrir nuestro corazón y mente a tener fe en Dios, puesto que Él se ha revelado a Sí mismo por medio de su Hijo Jesucristo. Podemos obtener el perdón de nuestros pecados por medio de su muerte en la cruz. Esto no sólo nos asegura una bendita eternidad, sino que también llena nuestra experiencia actual de bendiciones inconmensurables de significación y esperanza. Podemos saber por medio del Espíritu Santo que mora en nosotros que las palabras de Jesús en Juan 8:12 son ciertas: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida."
A medida que avanzamos en nuestra peregrinación terrenal no necesitamos tropezar en la oscuridad de la incredulidad. Más bien podemos andar con confianza en la luz hacia una eternidad de bendiciones sin fin. Esa es la diferencia que marca la fe en Jesucristo. --VCG
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|