Lectura: Hebreos 3:7-19
La Biblia En Un Año: 2 Tesalonicenses 1-3, Hechos18:12-19:10
. . . si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. --Hebreos 3:15.
Un chico de 14 años de Carolina del Norte rehusó dejar de jugar con su Nintendo durante las horas escolares. Llamaron al director y él seguía negándose a parar de jugar. Cuando uno de los funcionarios de la escuela trató de registrarlo, el adolescente lo pateó y le dio un puñetazo. Llamaron a la policía, pero el muchacho se resistía obstinadamente. Los oficiales tuvieron que dispararle dos tiros de un arma que aturde a la persona para poder quitarle el juguete. El muchacho no resultó herido, pero logró morder a uno de los policías.
¿Cómo puede alguien llegar a ser tan obstinado? Consideremos la obstinada negativa de Faraón a dejar ir al pueblo de Dios a pesa6r de numerosas plagas (Éxodo 5-9). Se necesitaron siete plagas para que Faraón comenzara a aplacarse (9:27-28).
Faraón fue un necio al endurecer su corazón contra Dios. Sin embargo, fíjate quién endureció su corazón en el desierto. Hebreos 3:15-16 dice: ". . . Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. Porque ¿quiénes, habiendo oído, le provocaron? ¿Acaso no fueron todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés?" Incluso aquellos que habían visto la liberación de Dios de la esclavitud de Egipto ¡se rebelaron contra Él!
Hoy, ponderemos si Dios nos está hablando o no. ¿Podría ser que nos estemos aferrando a algún "juguete" y negándonos a dejarle ser Señor de nuestra vida? --AL
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|