Lectura: Salmo 119:25-32
La Biblia En Un Año: Ezequiel 43-45
Venga a mí tu compasión, para que viva. . . . --Salmo 119:77.
¿Te sientes deprimido? ¿Estás luchando con alguna situación que no puede ser peor? No eres el único.
Sería fantástico si pudiéramos recitar algunas palabras muy espirituales y hacer que todos nuestros problemas se alejaran, pero eso no va a suceder. La vida no es todo sonrisas y corazones felices, incluso para el pueblo de Dios.
No obstante, hasta de las más oscuras expresiones de tristeza puede venir la esperanza de ayuda. La desesperación del salmista, registrada en el Salmo 199, lleva a la promesa de consuelo y misericordia. De la tribulación puede surgir una nueva comprensión y fortaleza. El salmista expresó libremente sus sentimientos y su confianza en que Dios cuidaría de él.
"Postrada está mi alma en el polvo" (v.25). Y luego una súplica a Dios: "Vivifícame conforme a tu palabra."
"Por el camino de tus mandamientos correré" (v.32). Aun en medio de pruebas profundas, el salmista estaba comprometido a obedecer a Dios.
Sí, expresa tu desesperación al Señor, pero no te quedes ahí. Pídele misericordia y fortaleza. Comprométete a obedecerle. Aférrate a sus promesas en las Escrituras. Él será fiel y te ayudará mientras pasas por la prueba. --JDB
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