Lectura: Jonás 3:10-4:11
La Biblia En Un Año: Ezequiel 12-14
Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios. . . . --Jonás 3:10.
¿Cómo reaccionamos cuando Dios muestra misericordia hacia personas que creemos merecen castigo? Si sentimos resentimiento, eso puede ser una indicación de que hemos olvidado cuánto nos ha perdonado el Señor.
Después que Jonás obedeció el segundo llamamiento de Dios de predicar su juicio venidero a Nínive (Jonás 3:1-4), el pueblo de la ciudad se volvió de su estilo de vida malvado, por lo que el Señor no los destruyó (v.10). La misericordia de Dios enojó a Jonás. Le dijo a Dios que había temido que eso sucedería, y que por eso huyó a Tarsis primero. ". . . sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo . . . y que te arrepientes del mal con que amenazas" (4:2).
Pero el Señor dijo a Jonás: "¿Y no he de apiadarme yo de Nínive, la gran ciudad, en la que hay más de ciento veinte mil personas. . .?" (4:11).
La maravillosa gracia de Dios es mayor que todo nuestro pecado. "Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios" (Efesios 2:8). Por su gracia para con nosotros, debemos ser "más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios [n]os perdonó en Cristo" (4:32).
En vez de enojarnos cuando Dios sea misericordioso, debemos aplaudir. --DCM
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|