Nuestro Pan Diario

2 de agosto, 2005


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Lo siento

Lectura: Lucas 15:11-24

La Biblia En Un Año: Sofonías 1-3

. . . Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo. --Lucas 15:21.


Una disculpa significativa puede ser el primer paso hacia el perdón. Colleen O'Connor escribe lo siguiente en el periódico The Denver Post: "La disculpa exitosa disuelve el enojo y la humillación. Demuestra respeto, construye la confianza y ayuda a prevenir futuros malos entendidos. Una disculpa sincera hace que sea mucho más fácil perdonar."

Y la escritora Bárbara Engel dice que una verdadera disculpa depende del arrepentimiento, la responsabilidad y el remedio.

En la historia de Jesús del hijo pródigo, el joven obstinado que volvió a casa después de despilfarrar su herencia se acercó a su padre con humildad y remordimiento: "Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo" (Lucas 15:21). Expresó arrepentimiento por el dolor que causó, asumió la responsabilidad de lo que había hecho, y estaba preparado para trabajar como jornalero (v.19).

A los seguidores de Cristo se nos instruye a perdonar a los demás cuando éstos se arrepienten y muestran pesar (Lucas 17:3-4). En el mismo espíritu de humildad y amor, debemos ayudar a los que necesitan perdonarnos ofreciéndoles una disculpa genuina.

Una disculpa sincera no obliga a los demás a perdonar, pero es lo correcto. Debemos dar el primer paso en el sendero que lleva a la libertad del perdón. --DCM

UNA DISCULPA SINCERA NO PUEDE CAMBIAR EL PASADO, PERO PUEDE ILUMINAR EL FUTURO.

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