Lectura: Marcos 16:1-14
La Biblia En Un Año: Salmos 16–18
Cuando levantaron los ojos, vieron que la piedra, aunque era sumamente grande, había sido removida. --Marcos 16:4.
Las mujeres que querían ungir el cadáver de Jesús han de ser alabadas por su tierno amor y consideración para con el Salvador. No obstante, cuando se acercaron al lugar de la sepultura, la dificultad práctica de mover la pesada piedra que sellaba Su tumba les produjo una ansiedad innecesaria. Sus temores no tenían fundamento; la piedra ya había sido removida.
Asimismo, muchas veces nos preocupamos innecesariamente por posibles dificultades que Dios elimina generosamente o nos ayuda a vencer. Ejerzamos una mayor fe al enfrentar posibles obstrucciones en el camino del deber. Podemos estar seguros de la ayuda del Señor en esos asuntos cuando proseguimos en su nombre y para su gloria.
El poema siguiente nos da unas amonestaciones prácticas que aplican a la lectura de hoy:
Mientras disfrutas del sol de hoy,
olvida las preocupaciones del mañana,
no eches a perder tu gozo preguntando:
«¿Quién la piedra va a quitar?»
Muchas veces, antes de enfrentar la prueba,
que con gozo hemos aceptado,
han descendido ángeles del cielo,
y la piedra ya han quitado. --Anónimo
Sigue adelante hoy en el camino del servicio, impávido ante posibles futuros obstáculos. Que tu corazón se alegre con la certeza de que sea cual fuere la dificultad que enfrentes, Dios quitará la piedra. --Henry G. Bosch
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