Nuestro Pan Diario

24 de enero, 2005


Ordene Aquí

Bondad Y Gracia

Lectura: Job 29

La Biblia En Un Año: Job 28-31

De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza. --Job 42:5-6 (RV-60).


Un adolescente cuyo padre es un abusador me dijo: «Quiero ser un buen hombre, como usted y como mi maestro de escuela dominical, no como mi papá.»

Puesto que conozco a su maestro de escuela dominical, puedo estar de acuerdo en que es un «buen hombre», y doy gracias porque también me veía a mí como «bueno». Yo deseo ser reverente, amable, perdonador, puro en mi estilo de vida y obediente a Dios. Pero también conozco la maldad de mi propio corazón y sé cuánto dependo de la bondad y la gracia de Dios.

El Señor se refirió a Job como «hombre intachable y recto, temeroso de Dios y apartado del mal» (Job 1:8). Sin embargo, después de todas sus pruebas, Job dijo: «Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza» (42:6). Incluso después de reflexionar en su propia bondad (29:1-25), conocía la condición de su corazón.

Desde una perspectiva humana, mucha gente puede ser descrita como «buena». Pero Dios ve la desobediencia, el egoísmo y el odio que hay en lo profundo de todos nosotros. También sabe que tenemos puntos espirituales débiles. Y cuando abre nuestros ojos para que nos veamos como Él nos ve, entendemos por qué un «buen hombre» como Job dijo que se aborrecía.

Señor, ayúdanos a ser buenos, pero nunca perder de vista nuestra maldad e indignidad. Gracias por el perdón que nos ofreces en Cristo. --HVL

NI SIQUIERA LAS MEJORES PERSONAS TIENEN ALGO DE QUÉ JACTARSE.

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org