Nuestro Pan Diario

13 de diciembre, 2004


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Un hombre en una cueva

Lectura: Salmo 142

La Biblia En Un Año: Oseas 12-14, Apocalipsis 4

Atiende a mi clamor, porque estoy muy abatido. . . . --Salmo 142:6.


David se quedó atrapado en una cueva (Salmo 142). Algunos comentaristas de la Biblia creen que esto fue cuando estaba huyendo del rey Saúl, quien quería matarlo (1 Samuel 22:1). Los problemas y las personas perturbadoras lo perseguían. Confinado por las circunstancias y abrumado por el peligro, acudió a Dios en busca de ayuda.

¿Qué cueva te rodea hoy? ¿Una cueva de desesperación causada por la aflicción o la enfermedad? ¿Una cueva de dificultades causada por tus propias malas decisiones? ¿Estás atrapado en una cueva de preguntas y dudas que te roban el gozo y la confianza?

Esto fue lo que David hizo cuando quedó atrapado en su cueva: pidió misericordia a Dios, buscó refugio en Él y prometió usar su subsiguiente libertad como manera de alabar a Dios. Al final esperaba con ansias el consuelo de otros creyentes.

Queja seguida de fe. . . desesperación seguida de alabanza. . . soledad seguida de comunión. Podemos aprender mucho de un hombre en una cueva. --JDB

EN TODO DESIERTO DE CALAMIDAD, DIOS TIENE UN OASIS DE CONSUELO.

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