Nuestro Pan Diario

2 de diciembre, 2004


Ordene Aquí

Corresponde al amor de Dios

Lectura: Malaquías 3:16-18

La Biblia En Un Año: Ezequiel 42-44, 1 Juan 1

Yo os he amado--dice el Señor--. . . . --Malaquías 1:2.


El libro de Malaquías comienza con esta sincera palabra del Señor a sus tibios adoradores: "Yo os he amado" (1:2). Aunque hacía mucho que Israel era el objeto del amor de Dios, ellos ya no correspondían a su amor.

Dios enumeró las maneras en que su pueblo había ofendido su amor con su desobediencia. La respuesta de Israel fue cuestionar a Dios. Cuando Él les imploró diciendo: "Volved a mí y yo volveré a vosotros", ellos lo cuestionaron porque estaban ciegos, y dijeron: "¿Cómo hemos de volver?" (3:7). Con un amor firme divino, el Señor reveló sus muchos puntos débiles. Hizo esto para que ellos se arrepintieran y aceptaran su amor, y lo correspondieran con una obediencia sincera.

Nosotros también somos tibios en nuestra fe muchas veces, pues parece que amamos y servimos a Dios pero en realidad nos amamos y nos servimos a nosotros mismos. Hoy, como en el tiempo de Malaquías, Dios busca personas que lo reverencien manteniendo dos prácticas espirituales: hablarse unos a otros de Él y meditar en sus maravillosos atributos (v.16). Lo primero es comunión con el pueblo de Dios; lo segundo es comunión con el mismo Dios. No sólo hemos de recibir y compartir el amor de Dios, sino que también hemos de corresponderlo por medio de una gozosa obediencia.

Esos adoradores son las "joyas" de Dios (v.17). ¿Eres tú una de ellas? --JEY

AMAR A DIOS ES OBEDECERLO.

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org