Lectura: Isaías 53
La Biblia En Un Año: Jeremías 50, Hebreos 8
Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. --Filipenses 2:8.
Como cristianos entendemos el significado espiritual del sacrificio de Cristo en el Calvario. Sin embargo, es fácil olvidar la tremenda agonía que Él soportó allí. El peor aspecto fue la separación del Padre, pero el sufrimiento físico también fue horrible, más de lo que podemos comprender.
En su libro Dare To Believe [Atrévete a creer], Dan Baumann comparte algunos pensamientos que pueden profundizar nuestra gratitud por lo que el Salvador hizo por nosotros. Baumann escribió: "Tal vez hayamos idealizado la cruz de manera imprudente y a veces inconsciente. Las joyas y las agujas de iglesias por igual son a menudo decorativas y atractivas, pero no portan nada de la verdadera historia de la crucifixión. Era el método más doloroso de muerte pública en el primer siglo. La víctima era colocada sobre una cruz de madera. Se clavaban clavos . . . en las manos y los pies de la víctima, y luego se levantaba la cruz y se sacudía en el suelo, rasgando la carne del crucificado y atormentando su cuerpo con un dolor agudísimo. Los historiadores nos recuerdan que ni siquiera los soldados podían acostumbrarse a la horrible vista, y a menudo tomaban bebidas fuertes para adormecer sus sentidos."
Con un conocimiento fresco de la agonía física de nuestro Salvador, démosle gracias otra vez por su sacrificio en el Calvario. Él nos amó tanto que estuvo dispuesto a morir por nosotros. . . hasta sufrir la dolorosa muerte de cruz. --RWD
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