Lectura: Filipenses 2:5-11
La Biblia En Un Año: Eclesiastés 7-9, 2 Corintios 13
Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte a su debido tiempo. --1 Pedro 5:6.
Un cronista deportivo describió a Don Baylor, antiguo jugador de béisbol de grandes ligas, como una persona que siempre recordaba lo que era ser "enviado" a las ligas menores. Cuando uno de sus jugadores tenía que ser degradado, siempre se reunía con él para explicarle la decisión. Un dueño de equipo dijo de Baylor: "Él ha aprendido muchas lecciones de la vida que puede compartir con los jugadores." Cuando el director sabe cómo se siente un jugador, la diferencia es grande.
Siempre es humillante que a uno le rebajen el rango, los privilegios o la responsabilidad. Pero esas cosas pueden venir como parte del adiestramiento de Dios en nuestra vida. El apóstol Pedro escribió: "Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte a su debido tiempo" (1 Pedro 5:5-6).
El apóstol Pablo describió a Jesús como nuestro ejemplo de sumisión humilde a Dios. Él fue enviado desde el cielo para convertirse en hombre, un "siervo" que fue obediente hasta el punto de morir en la cruz por nuestros pecados (Filipenses 2:6-8).
La humildad y la sumisión a Dios no son señales de debilidad, sino evidencia del poder y el carácter cristianos. Podemos recibir valor y fortaleza del mismo Jesús, quien sabe lo que es ser "enviado". --DMC
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