Lectura: 1 Timoteo 5:24-25
La Biblia En Un Año: Proverbios 27-29, 2 Corintios 10
Los pecados de algunos hombres son ya evidentes. . . . De la misma manera, las buenas obras . . . y las que no lo son no se pueden ocultar. --1 Timoteo 5:24-25.
Una mujer había sido difamada y tergiversada por una compañera de trabajo envidiosa. Se sentía frustrada porque sus esfuerzos por confrontarla en privado sólo habían empeorado las cosas. Así que decidió tragarse su orgullo y olvidar el asunto. Dijo: "Me alegro de que el Señor sepa cuál es la verdadera situación." Expresó una profunda verdad que advierte pero que también consuela.
Pablo señaló que no hay nada que se pueda ocultar para siempre (1 Timoteo 5:24-25). Esto sirve como solemne advertencia. Por ejemplo, un informe de noticias hablaba de una persona muy respetada que fue arrestada por delitos que había estado cometiendo secretamente durante años.
Sin embargo, el hecho de que no se pueda ocultar nada puede ser también un gran consuelo. He conocido personas que nunca tuvieron una posición de honor ni tampoco fueron reconocidas por su servicio. Sin embargo, después que murieron me enteré de que, a su manera callada, habían tocado muchas vidas con sus amables palabras y útiles obras. Sus buenas obras no pudieron permanecer ocultas.
No podemos ocultar nada de Dios. ¡Esa es una solemne advertencia! Pero también es un gran consuelo, porque nuestro Padre celestial está enterado de toda sonrisa de aliento, toda palabra amable y toda obra de amor hecha en el nombre de Jesús. Y un día nos recompensará. --HVL
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|