Lectura: Salmo 34
La Biblia En Un Año: Salmos 40-42, Hechos 27:1-26
Probad y ved que el Señor es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el hombre que en Él se refugia! -- Salmo 34:8.
En 1948, la revista Life reunió a un grupo de representantes de sindicatos de trabajo, líderes industriales, intelectuales universitarios y miembros del clero para hablar de qué tenían en mente los redactores de la Constitución de los Estados Unidos cuando se refirieron a "la búsqueda de la felicidad". Estuvieron de acuerdo en que un trabajo estable bajo buenas condiciones y con un salario de subsistencia plena era absolutamente esencial. Algunos incluyeron los valores de la justicia racial, abnegación e integridad.
Esto llevó a uno de los participantes, una brillante mujer que había sido inválida por causa del polio, a decir: "Es mi experiencia que el sufrimiento y el dolor son, desafortunadamente, grandes forjadores del carácter, no porque el sufrimiento sea bueno en sí mismo, sino porque muchas veces ayuda a cambiar nuestras expectativas de la felicidad de afuera a una búsqueda desde adentro." Es cierto, pero podemos encontrar felicidad interior únicamente si conocemos a Dios personalmente y andamos por el camino de la confianza y la obediencia.
La felicidad no se encuentra buscándola. Es un subproducto de procurar un andar con Dios más cercano. Cuando lo hagamos, encontraremos una felicidad tan profunda que nada ni nadie puede dar. Eso es a lo que David se refirió cuando dijo: "Probad y ved que el SEÑOR es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el hombre que en Él se refugia! (Salmo 34:8). -- HVL
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