Nuestro Pan Diario

18 de junio, 2004


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Manchitas de pintura

Lectura: 1 Juan 1:5--2:2

La Biblia En Un Año: Nehemías 10-11, Hechos 4:1-22

Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. --1 Juan 1:9.


El haber pintado con un rodillo por encima de mi cabeza produjo una lluvia de finas gotitas que dejaron unas manchitas muy pequeñas en mis lentes. Aunque otros las notaron, yo no las veía. Sin embargo, una mañana, mientras me dirigía al trabajo, el ángulo de la brillante luz del sol que pasaba por mis lentes de repente hizo esas gotitas visibles y molestas.

Lo mismo sucede con algunas de nuestras imperfecciones morales. Otras personas las pueden ver, pero nosotros no. Luego, cuando estudiamos la Palabra de Dios, la verdadera luz del Señor Jesucristo brilla sobre nosotros, y nuestras faltas morales se vuelven alarmantemente visibles. Su carácter puro, amor genuino y motivaciones no mezcladas revelan manchitas de maldad en todo lo que hacemos. Las mentiritas piadosas, una ira egoísta, pequeñas hipocresías y motivaciones turbias se destacan vivamente. Y están en todos nosotros en uno u otro grado.

¡Qué perceptivo era el apóstol Juan! Él escribió: "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos. . ." (1 Juan 1:8). Pero gracias a Dios, "si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo" (2:1). Cuando confesamos nuestros pecados, Él intercede ante el Padre a nuestro favor.

Cuando confesamos nuestra faltas, Dios nos limpia. . . incluso aquellas manchitas que no siempre vemos. --DJD

DETECTAR EL PECADO ES EL PRIMER PASO HACIA LA LIBERACIÓN DEL MISMO.

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