Nuestro Pan Diario

2 de junio, 2004


Ordene Aquí

Gente puerco espín

Lectura: 1 Juan 4:16-21

La Biblia En Un Año: 2 Crónicas 17-18, Juan 13:1-20

Y este mandamiento tenemos de Él: que el que ama a Dios, ame también a su hermano. --1 Juan 4:21.


En lo profundo de un cañón de Wyoming me encontré con el puerco espín más grande que he visto en mi vida. Mientras avanzaba pesadamente hacia mí, lo observé de cerca y le dí mucho espacio. Yo no me iba a acercar a un tipo cuyas púas parecían misiles. Con razón estaba solo.

Pero no está solo todo el tiempo. Cada noviembre y diciembre, los puerco espines se acercan lo suficiente los unos a los otros como para reproducir. Durante ese tiempo optan por relajar sus púas y luego regresan a sus cuerpos espinosos.

Casi en todas las iglesias hay uno que otro puerco espín con afiladas púas de crítica, sarcasmo o arrogancia. Tendemos a evitarlos, pero Dios nos coloca en comunidades de creyentes para que tengamos comunión. Nos manda a amarnos unos a otros, incluyendo a los que son tipo puerco espín. Y si somos honestos, tendremos que admitir que nosotros también tenemos púas.

Juan escribió: "El que ama a Dios, ame también a su hermano" (1 Juan 4:21). Para hacer esto tenemos que pedir a Dios que nos ayude a "relajar nuestras púas", incluso cuando otras personas sean espinosas. El Espíritu Santo nos ayudará a dejar de ser tan defensivos, críticos o controladores, y nos capacitará para amar a nuestros hermanos cristianos. Es la manera en que le mostramos al mundo que amamos a Dios (Juan 13:35). --DCE

DIOS TE AMA A TI Y A MÍ. AMÉMONOS LOS UNOS A LOS OTROS.

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org