Nuestro Pan Diario

13 de mayo, 2004


Ordene Aquí

Rencor

Lectura: Génesis 27:35-41

La Biblia En Un Año: 2 Reyes 17--18, Juan 3:19-36

No . . . guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. . . . --Levítico 19:18.


Charles Lamb, ensayista y crítico inglés (1775-1834), dijo lo siguiente acerca de una persona a la que no quería conocer: "No me presentes a ese hombre. Yo quiero seguir odiándolo, y no puedo odiar a alguien que conozco."

El anidar malicia nos roba relaciones estrechas con los demás. Jacob engañó a su hermano y le robó su primogenitura. Se comprende que Esaú se enojara. Pero lo que hizo con su enojo se convirtió en un grave problema, no sólo para Jacob, sino para el mismo Esaú. Durante años él anidó un profundo rencor que le robó una cálida relación con su hermano.

Los rencores también pueden crear un ambiente frío en las iglesias, y esto muchas veces mantiene a la gente alejada. El pastor George Gardiner preguntó a los miembros de una congregación que visitó por qué su iglesia no estaba creciendo. Y recibió esta respuesta: "Hay un anciano en esta iglesia que guarda rencor."

En lugar de guardar rencor debemos exponerlo delante de Dios en confesión y pedir liberación. Debemos comenzar a orar por la persona hacia la cual tenemos sentimientos negativos y, si es posible, dar pasos prácticos para resolver nuestras diferencias. Debemos encontrar la manera de mostrar amor.

El resentimiento se desvanece cuando el objeto de nuestra mala voluntad se convierte en el objeto especial de nuestra buena voluntad. --Dennis De Haan

EL RENCOR ES UNA DE ESAS COSAS QUE NO MEJORA CUANDO SE ALIMENTA.

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org