|
Mart
De Haan
|
|
| Un manifiesto
Los manifiestos declaran ideas revolucionarias.
El Manifiesto Comunista de 1848 exigía la redistribución de
la riqueza. Las 95 Tesis de Martín Lucero en 1517 afirmaban la
salvación por la fe solamente, y la Declaración de Independencia
en Norteamérica de las 13 colonias en 1776 presentaba el argumento
del derecho de los ciudadanos a organizar una revuelta.
POR CUANTO el más sabio y el mejor de todos
los hombres que el mundo haya conocido jamás cambió la
historia con el argumento de sus palabras y no con el filo de una espada,
y 1) BIENAVENTURADOS LOS POBRES EN ESPÍRITU, PUES DE ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS. En la presencia de Aquel que sanó piernas secas y ojos ciegos para ganarse el derecho a que confiaran en Él, descubrimos que nuestros problemas nos han hecho un favor. Nuestras pérdidas materiales y fracasos morales nos han llevado al Único que nos podría ayudar. Puesto que no podíamos ayudarnos a nosotros mismos, le seguimos lo suficiente como para escuchar las palabras: 2) BIENAVENTURADOS LOS QUE LLORAN, PUES ELLOS SERÁN CONSOLADOS. Cuando nuestro corazón se quebrantó bajo el peso de nuestros propios males, las ideas de este Maestro cobraron sentido. Con su ayuda vimos que nuestros problemas estaban arraigados, no en líderes, leyes o circunstancias malas, sino en nosotros mismos. Fue sólo cuando vimos nuestra necesidad de perdón que encontramos el consuelo que estábamos buscando. Fue sólo cuando se nos aseguró un futuro mejor del que habíamos soñado jamás que pudimos ver por qué nuestro Rey dijo: 3) BIENAVENTURADOS LOS HUMILDES, PUES ELLOS HEREDARÁN LA TIERRA. En la presencia de Aquel que caminó sobre agua, calmó una tormenta y dio paz a los corazones más perturbados, descubrimos que serle sumisos nos dio fortaleza interior y valor. Al declarar nuestra rendición a Él vimos que la tierra sobre la cual nos arrodillamos no era nuestra para conquistar, sino Suya para encomendárnosla. En la seguridad de su promesa estuvimos listos para escucharle decir: 4) BIENAVENTURADOS LOS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE JUSTICIA, PUES ELLOS SERÁN SACIADOS. A medida que aprendemos nuevas formas de relacionarnos con los demás encontramos una paz que reemplazó nuestra sed de conflicto. Cuando tuvimos sed de sus actitudes nos dimos cuenta de que su vida comenzó a mostrarse en nosotros. A medida que respondíamos a otros con la paciencia y el amor que encontramos en Él hallamos una libertad de espíritu que se elevó con las palabras: 5) BIENAVENTURADOS LOS MISERICORDIOSOS, PUES ELLOS RECIBIRÁN MISERICORDIA. Del ejemplo de nuestro Maestro aprendemos que el honor se halla, no en pasar juicio a los demás, sino en mostrar misericordia a aquellos que ya han sido condenados por sus propias acciones. Al ofrecer una amabilidad que se necesitaba pero que no se merecía, comenzamos a respirar el aire del cielo. Con un río de misericordia fluyendo por nuestra vida experimentamos la limpieza prometida en las palabras: 6) BIENAVENTURADOS LOS DE LIMPIO CORAZÓN, PUES ELLOS VERÁN A DIOS. En nuevos motivos encontramos una pureza de corazón que nos permitió ver más de Dios de lo que habíamos visto jamás. Cuando alcanzamos a los demás con la gracia que se nos había mostrado a nosotros, comenzamos a ver al mismo Dios obrando en nosotros y por medio de nosotros. Cuando vimos cómo amaba Él a personas que una vez habíamos considerado intocables, comenzamos a comprender por qué dijo: 7) BIENAVENTURADOS LOS QUE PROCURAN LA PAZ, PUES ELLOS SERÁN LLAMADOS HIJOS DE DIOS. En la causa de la paz encontramos un propósito que reflejaba el corazón y los caminos de nuestro Padre. Cuando empezamos a ver a los demás como personas por quien Cristo murió, vimos lo importante que es evitar todo alineamiento o asociación que nos distraiga de nuestra misión. Sin embargo, puesto que sabíamos que los demás nos entenderían mal como lo entendieron mal a Él, cobramos valor con las palabras: 8) BIENAVENTURADOS AQUELLOS QUE HAN SIDO PERSEGUIDOS POR CAUSA DE LA
JUSTICIA, PUES DE ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS. BIENAVENTURADOS SERÉIS
CUANDO OS INSULTEN Y PERSIGAN, Y DIGAN TODO GÉNERO DE MAL CONTRA
VOSOTROS FALSAMENTE, POR CAUSA DE MÍ. REGOCIJAOS Y ALEGRAOS, PORQUE
VUESTRA RECOMPENSA EN LOS CIELOS ES GRANDE, PORQUE ASÍ PERSIGUIERON
A LOS PROFETAS QUE FUERON ANTES QUE VOSOTROS. En la promesa de una recompensa
posterior nos recordaron que se paga un precio por ser fieles a nuestro
Rey. Sin embargo, si alguien ha de tener resentimiento hacia nosotros,
que sea por la misión que Él nos ha encomendado. Aunque
hay muchas causas morales y políticas que son dignas, sabíamos
que, al final, sólo una batalla importaría. Con esta confianza
y convicción de mente,
POR TANTO sostenemos que este principio es autoevidente: QUE lo que es mejor para nosotros y nuestro prójimo no comienza con un cambio de circunstancias, sino con un cambio de corazón. Y, POR TANTO RESOLVEMOS con la ayuda de nuestro Dios hacer de las actitudes
de nuestro Rey la manera en que procuramos relacionarnos, no sólo
con nuestros amigos, sino también con nuestros enemigos, por el
honor de nuestro Rey y por el bien de todos, por quienes Él murió. Padre
celestial, Tú nos has dado mucho. El milagro de la vida está más
allá de nuestra comprensión. La oportunidad de conocerte es un
regalo que no se puede comparar. La gente que nos rodea no tiene precio. Por
favor, perdónanos por perder de vista lo que es más importante
de todo. Por favor, perdónanos por ignorarte a Ti, tu voluntad y a la
gente que sufre y está perdida por quien tu Hijo murió. Que hoy
sea el día en que venga tu reino y se haga tu voluntad en nosotros, como
en el cielo. |
|||