Mart De Haan
Julio - Agosto - Septiembre 2002  
¿Qué es una respuesta blanda?

Admiro a la persona que puede usar el humor, la delicadeza o un comentario humilde para apaciguar la tensión de un momento de enojo. Tal vez sea por eso que me ha intrigado tanto el proverbio que dice: "La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor" (Proverbios 15:1). Estoy convencido de que en esto hay más que un simple recordatorio para que no nos gritemos unos a otros.

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  • El vecindario de este proverbio

    El proverbio anterior (14:35) nos recuerda que la ira no siempre es mala. Salomón proporcionó el equilibrio necesario cuando dijo: "La benevolencia del rey es para con el servidor entendido; mas su enojo contra el que lo avergüenza." En el mejor de los casos, las emociones de enojo demuestran que nos preocupamos lo suficiente como para enojarnos cuando alguien o algo que valoramos está en peligro. Es como la ira del rey (14:35), que se vuelve emotivo cuando uno de sus siervos actúa sin preocuparse por las necesidades de los demás. Sin embargo, la sabiduría mantiene esta emoción a raya. La regla de la "blanda respuesta" de Salomón nos ayuda a evitar el peligro de la ira innecesaria.

    El peligro que hay detrás de la ira

    La ira es como un perro guardián. Puede ayudar a protegernos a nosotros, nuestra propiedad o a alguien a quien amamos. Pero sin adiestramiento, sin una cerca o una cadena corta, el perro puede morder a un amigo tan rápidamente como ataca a un ladrón.

    La motivación que hay detrás de este proverbio

    Entonces, ¿qué restricción nos da la sabiduría? ¿Está Proverbios 15:1 simplemente alentándonos a bajar el tono de nuestra voz para que no despertemos al perro que duerme? No, la sabiduría que aquí se describe no es sólo cuestión de volumen. Lo que hace que una respuesta sea amable es nuestra motivación, no el volumen. Una respuesta blanda está motivada por el amor. Una voz que se levanta en amor es menos amenazadora que un pensamiento susurrado por desprecio. Decir: "Sí, estoy enojado. Lo siento. Perdóname. ¡Pero es porque te quiero!", calma mucho más que decir suavemente: "No eres más que una versión inservible de tu padre (o tu madre)." "Lo que yo hago con mi tiempo no es asunto tuyo" es una respuesta áspera incluso cuando se dice suavemente con una sonrisa. Por otro lado, si dices: "¿Qué excusa tengo? Lo que dije fue insensible y malvado. No necesitabas escuchar eso de mí", puede ser "blando" incluso si se expresa en un tono muy alto pero con arrepentimiento. Proverbios 15:1 no habla de respuestas altas. Nos advierte de las respuestas ásperas que, aun cuando se susurran, despiertan ira porque se dicen como amenaza. Las palabras "blandas", sin embargo, tienden a calmar la ira, independientemente de su volumen, porque son una oferta de seguridad.

    Los límites de este proverbio

    Es importante añadir que el efecto calmante de una respuesta blanda es una regla general que tiene excepciones. Una "respuesta blanda" no siempre apacigua la ira. Jesús fue crucificado por decir la respuesta más blanda de todas. Como Rey de reyes tenía todo el derecho y la razón para enojarse. Las calles de su reino estaban llenas de siervos que habían actuado vergonzosamente. Sin embargo, este Rey desconcertó a todos sorprendiendo a la gente con su amabilidad. Consoló personas cuyas vidas eran un desastre, amilanando así a los que estaban descansando en su propia justicia. Enfureció a los líderes religiosos y morales de su pueblo ganándose la reputación de "amigo de pecadores". Aunque los pecadores conocidos lo amaban, los moralistas religiosos violentos estaban convencidos de que nadie estaría a salvo hasta que Él estuviera muerto. Su ejemplo nos recuerda que no debemos esperar evitar la ira. Más bien debemos trazarnos la meta de controlar la ira que perjudica a los demás en un intento de defender nuestros propios intereses egoístas. Una estrategia incluso mejor es encontrar tal seguridad en Dios que no nos enojemos rápidamente por razones egoístas.

    Las conexiones de este proverbio

    Mart De HaanProverbios 14:26, vecino cercano de Proverbios 15:1, nos lleva a la seguridad que nos ayudará a evitar una ira no saludable en nosotros. Allí leemos: "En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos." Otro vecino (15:3) nos recuerda que "los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos".
    Cuando se considera a la sombra de nuestro Dios, Proverbios 15:1 no es un fin en sí mismo. No es un simple principio moral. Más bien nos lleva a la fuente del amor, la seguridad y la fortaleza espiritual que todos necesitamos. Después de ayudarnos a pensar en lo que significa contestar de manera blanda y no áspera, este proverbio nos señala a nuestro Dios. Nuestras "respuestas blandas" surgen de Su oferta de seguridad, el ejemplo y el perdón de Su Hijo, y la presencia de Su Espíritu, quien nos da la capacidad.



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