SERIE DISCOVERY


Contenido

Cuando se pierde la esperanza
Visión de conjunto de la depresión
La naturaleza de la depresión
Las condiciones para la depresión
El proceso de darse por vencido
Las razones por las que nos damos por vencidos
El proceso de recuperación
Sugerencias adicionales para lograr la recuperación
Unas palabras a los familiares y amigos
Referencias


¿Cómo puedo saber que hay un Dios?

Cómo lidiar con la depresión

Por Jeff Olson

El capitán Edwin Aldrin participó en una de las hazañas tecnológicas más grandiosas del siglo XX: fue uno de los dos primeros hombres que caminaron en la luna. Luego sucedió algo muy inesperado. Sólo unos cuantos años después de su histórico viaje, su vida había pasado del éxito al borde del desastre. En lugar de complacerse en el brillo de su éxito, se hundió en un estado de tan severa depresión que casi lo arruinó a él y a su familia.

El capitán Aldrin se deslizó de la cima de un gran logro al valle de la desesperación. «Había estado inmerso en un solo proyecto: ir a la luna -reflexionó Aldrin-.1 Había ido a la luna.… ¿Qué otra meta podía agregar ahora? Sencillamente no había ninguna.»2 Y cuando la vacuidad se apoderó de él sin ninguna esperanza de volver a encontrar un propósito en la vida, se deprimió.

Algunas personas, como Aldrin, se deprimen después de alcanzar sus metas, pues descubren que no les queda nada por qué vivir. Otras se dejan caer en un estado de depresión cuando la esperanza de obtener aquello que no se ha alcanzado parece perdida: la esperanza de tener un compañero amoroso, la esperanza de tener una carrera exitosa, la esperanza de tener dinero suficiente para pagar las cuentas, la esperanza de reconciliarse con alguien, la esperanza de aliviar una situación tensa, o la esperanza de realizar un sueño largamente acariciado.

Una joven contrajo una enfermedad que la dejó incapacitada en la flor de su vida. No sólo perdió la esperanza de realizar de nuevo las actividades que una vez disfrutaba, sino que sus esperanzas de tener esposo y familia se desvanecieron cuando su prometido rompió el compromiso. Aunque algunas personas pueden haber encontrado la energía necesaria para continuar, ella sintió que aquello era mucho más de lo que podía soportar. Al poco tiempo, su aflicción se convirtió en desesperación y a la larga, en depresión.

Independientemente de cómo llegue, la depresión puede afligir el alma como lo hacen pocas experiencias personales. Si no se atiende puede convertirse en una lucha seria que priva a la vida de su esperanza y energía.

El camino es difícil para todos los que se tambalean en la oscuridad de la depresión. La melancolía, la confusión y la soledad pueden acosar al alma implacablemente. Pero por muy doloroso que sea recorrer el camino, uno puede hallar, en las páginas siguientes, una buena razón para «confiar» (Jn. 16:33) y creer que lo mejor aún falta por llegar.

Jeff Olson es consejero con licencia para ejercer del estado de Michigan, EE.UU., y trabaja para el Departamento de Correspondencia de RBC Ministries en Grand Rapids, Michigan.


 

Título del original: When Hope Is Lost
Diseño de la cubierta: Michael Forrest
Traducción: Mercedes De la Rosa
Las citas de las Escrituras son tomadas de la versión Reina-Valera, 1960.
Copyright ©1998 RBC Ministries, Grand Rapids, Michigan Printed in USA