|
Contenido |
Tim Jackson y Jeff Olson La mujer que hablaba por teléfono estaba notablemente alterada. Con su voz temblando descontroladamente, María explicaba que su marido Juan, el cual había estado bebiendo la noche anterior, la había seguido con una pistola cargada y amenazado con matarla. María estaba aterrorizada. Sin embargo, ésta no fue la primera vez que Juan había abusado de ella. En estos cuatro miserables años de matrimonio, él la había humillado verbalmente y golpeado físicamente. Desafortunadamente, matrimonios como el de Juan y María no son raros, incluso dentro de la iglesia. Aunque pudiera argumentarse que el problema de la esposa maltratada no es tan común en la iglesia, de todas maneras es impactante. Al considerar, por ejemplo el matrimonio de Guillermo y Rosa. Superficialmente, ellos parecían ser una pareja cristiana «normal» Guillermo tenía una carrera existosa. Eran dueños de una casa modesta, tenían dos hermosos hijos y asistían a la iglesia en forma regular. Pero por varios años compartieron un feo secreto: Guillermo era un abusador implacable. La paliza verbal comenzó poco después de la luna de miel. El le echaba en cara cada error que ella cometía. Ella no sabía preparar «sus» comidas. No mantenía «su» casa limpia. No respondía lo suficiente sexualmente. Cada vez que ella hacía algo bien era crédito de él, informándole que eso había sucedido porque él la había empujado para que ella triunfara. Rosa se sentía sin valor e inferior. No pasó mucho tiempo ante que Guillermo comenzara a empujarla. Antes de cumplir dos años de casados, Guillermo la abofeteaba casi todas las semanas. La vigilaba como una ave de presa y la regañaba severamente. Aún en aquellos días que podían catalogarse como buenos, Rosa se sentía traicionada, abandonada, atrapada y temerosa de que el abuso físico volviera en cualquier momento. No era esto lo que ella esperaba del matrimonio; pero parecía que no podía hacer mucho al respecto. ¿Cómo deben responder las mujeres amenazadas como María y Rosa? ¿Cuál es el papel de Rosa como esposa cristiana? ¿El seguir el camino cristiano significa que ella debe continuar sometiéndose a un esposo abusivo? ¿Puede ella buscar protección? ¿Existe alguna manera de hacerle a él responsable por su conducta? Mujeres como María y Rosa se sienten solas, sin esperanza y sin opciones. Muchas se culpan a sí mismas por la ira o la violencia de sus esposos. Con frecuencia se sienten confundidas acerca de lo que les sucede no sólo a ellas, sino lo que sucede dentro de ellas también. Debido a que sus esposos han engañado a todo el mundo con sus maneras persuasivas, estas mujeres se preguntan a veces si acaso estarán volviéndose locas. Si esto de alguna manera te describe, no estás sola. Muchas otras mujeres han experimentado también el ciclo predecible y los daños a la esposa que se describen en la primera parte de este librito. El hacer una evaluación de lo que ha estado sucediendo en tu vida puede ser una experiencia espantosa. El camino no será fácil. Pero existe esperanza. Hay un amanecer más allá de las tinieblas. Aungue algunos de los problemas no serán resueltos aquí en la tierra existen algunas cosas que sí pueden hacerse. Muchas personas han aprendido de que existe ayuda disponible de parte de Dios y de aquellos que El puede traer a tu vida. No tienes que desperdiciar el dolor de tu maltrato en negaciones futuras y una tolerancia pasiva ante la conducta impía e ilegal de tu esposo. Existe ayuda para aquellos que aprenden a responder de una manera bíblica y cristiana cuando la violencia llega al hogar. Los autores Tim Jackson y Jeff Olson son consejeros profesionales en Michigan y trabajan en el departamento de correspondencia bíblica de RBC. |
|
|