|
Contenido |
¿Cómo podemos saber si hemos llegado demasiado lejos? ¿Cómo podemos estar seguros de que no nos hemos hecho imperdonables a los ojos de Dios? La respuesta no se encuentra en nuestra capacidad de olvidar ni en nuestra capacidad de perdonarnos a nosotros mismos, ni siquiera en nuestra capacidad de sentirnos perdonados. La respuesta se encuentra en lo que Dios ha hecho para llevar el dolor y el castigo que nosotros merecemos. Nuestra oración es que en las páginas de este librito encontremos la libertad de conciencia que nos lleve a pasar el resto de nuestra vida hablando a otros del maravilloso perdón de Dios. Martin R. De Haan II |
|
|