|
Contenido |
Alguien ha dicho que lo más importante en nosotros es lo que creemos acerca de Dios. Eso no es una exageración. Las creencias son la base de todo lo que hacemos. Esas creencias pueden no estar bien analizadas, ser ilógicas o estar ciegamente atadas a nuestros deseos. Pero constantemente estimulan y dan forma a todo lo que hacemos. Es por eso que debemos dar la más alta prioridad a lo que creemos y porqué. Nada puede moldear el carácter humano más que las mentes y los corazones decididos a pensar lo correcto acerca de nosotros mismos, de nuestro Dios, de nuestras vidas y de nuestras relaciones. Martin R. De Haan II |
|
|