Los milagros de Jesús apoyaron sus afirmaciones


Los milagros de Jesús registrados en el Nuevo Testamento eran más que maravillas: eran señales. Él los hizo para exhortar a hombres y mujeres a que creyesen en Él para vida eterna. Sanó a un paralítico para afirmar su derecho a perdonar pecados. Alimentó a miles de personas con el almuerzo de un muchacho, preparando así el escenario para afirmar que era el «Pan de vida». Caminó sobre el agua, calmó mares embravecidos, sanó a los enfermos, restauró manos y piernas paralizadas, dio vista a los ciegos y oído a los sordos, y hasta resucitó de los muertos a un hombre embalsamado de nombre Lázaro. Una de las razones por las que Jesús hizo milagros fue para apoyar su afirmación de que era Dios. El apóstol Juan scribió: «Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre» (Juan 20:30,31).

Su partida fue mayor que su llegada


[Una virgen concibió] [Unos ángeles anunciaron] [Apareció una señal en el cielo] [El tiempo era el exacto] [Isaías profetizó a un Dios-Hombre]
[Jesús afirmó ser igual a Dios] [Sus amigos lo adoraron] [Los enemigos de Jesús lo acusaron de blasfemia]
[Los milagros de Jesús apoyaron sus afirmaciones] [Su partida fue mayor que su llegada]




[10 razones para creer home] [Deseo un folleto]

© 2000 RBC Ministries-Grand Rapids MI, 49555-0001