Dios sufre con nosotros en nuestro sufrimiento
Nadie ha sufrido más que nuestro Padre celestial. Nadie ha pagado un mayor precio por permitir el pecado en el mundo. Nadie se ha contristado más continuamente por el dolor de una raza descarriada. Nadie ha sufrido como Aquel que pagó por nuestro pecado en el cuerpo crucificado de su propio Hijo. Nadie ha sufrido más que Aquel que, cuando abrió los brazos y murió, nos mostró cuánto nos amaba. Es este el Dios que, al acercarnos a Él, nos pide que confiemos en Él cuando sufrimos y cuando las personas que amamos claman en nuestra presencia (1 Pedro 2:21; 3:18; 4:1).
El consuelo de Dios es mayor que el sufrimiento

© 2000 RBC Ministries-Grand Rapids MI, 49555-0001